Cómo nos ataca el gluten | Centro Quiropráctico Jorge Romero
El gluten es una proteína presente en algunos cereales. El número de personas con enfermedad celíaca se ha cuadruplicado en los últimos 50 años ¿Qué es la permeabilidad intestinal y qué tiene que ver con la celiaquía?
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Cómo nos ataca el gluten

CÓMO NOS ATACA EL GLUTEN: PERMEABILIDAD INTESTINAL

Hace unos años eran muy pocas las personas que sabían que era el gluten, ahora cada día hay más personas que presentan algún tipo de problema con referencia al gluten.

Debido a que hemos aumentado la cantidad de cereales que ingerimos, y a que las propiedades del gluten, que aporta esponjosidad a las masas hacen que el 14% de las harinas sean gluten. Cualquier población en la que se incluyen cereales con gluten, tiene un notable incremento de reacciones alérgicas al gluten.

El gluten es una proteína presente en algunos cereales. La proteína del gluten (gliadina) se encuentra en el trigo, centeno, cebada y triticale. Es irónico que sea un italiano, el Fasano, quien nos ha descubierto muchos datos sobre el gluten y sus efectos, tales como que:

Existen 4 diferentes tipos de alergias al trigo, con 4 tipos diferentes de respuestas inmunitarias.

El número de personas con enfermedad celíaca se ha cuadruplicado en los últimos 50 años y muchas la desarrollan en la vejez, pero se calcula que aún hay muchas personas sin diagnosticar.

18 millones de personas en el mundo presentan una respuesta inmunológica llamada “sensibilidad al gluten” con síntomas similares a la enfermedad celíaca, pero que no implica que el gluten ataque a la pared intestinal.

En realidad ninguna persona puede digerir o metabolizar correctamente el gluten, y muchas tienen los más diversos síntomas que podrían indicar enfermedad celíaca pero al hacer las pruebas el resultado es negativo. Hasta hace relativamente poco se creía que el gluten solo provocaba celiaquía (seguramente muchos profesionales sanitarios así lo crean) pero se han descubierto 2 formas más: Alergia y sensibilidad al gluten.

¿Sabías que la relación entre la enfermedad celíaca y el gluten se descubrió gracias a la segunda guerra mundial?Un pediatra holandés el doctor Willem-Karel Dicke se dio cuenta que en los últimos años de la guerra, cuando el pan no estaba disponible, la tasa de mortalidad infantil por celiaquia descendía hasta casi desaparecer y volvía a producirse cuando el pan volvía a estar disponible.

La gliadina es una de las proteínas que se encuentran en el gluten. Nuestras enzimas no pueden descomponerla a partir de los aminoácidos (glutamina y prolina) en elementos lo suficientemente pequeños como para que podamos digerirlos, así que la descomponen en péptidos, que son demasiado grandes para ser absorbidos correctamente a través del intestino delgado. La pared intestinal necesita abrirse más para dejar pasar estos péptidos y así poder asimilarlos pero ante esa acción el sistema inmunológico ve el péptido como un enemigo y lo ataca.

Blog Centro Quiropráctico Jorge Romero - permeabilidad intestinal

En una persona sin reacción al gluten, la pared intestinal recupera su tamaño y los péptidos que quedan en el tracto intestinal se evacuan antes de que haya reacción por parte del sistema inmunológico. Si hay sensibilidad o intolerancia, la pared intestinal permanece abierta durante todo el tiempo que se sigue consumiendo gluten. En la enfermedad celíaca el sistema inmune llega a atacar a las paredes intestinales.

Este tipo de reacciones se seguirán produciendo y aumentarán mientras los cereales sigan siendo la base de nuestra alimentación. Una forma de proteger a las futuras generaciones es alimentarlos el máximo tiempo posible con leche materna, retrasando la introducción del gluten en su dieta.Los prebióticos también protegen el intestino de reacciones al gluten, al alimentar la flora bacteriana.

Intenta buscar opciones alternativas al consumo de gluten, no te hagas permeable!!

Esta última es la que se ha descubierto más recientemente y por tanto es menos conocida aunque se estima que afecte al 6% de la población mundial.

Lo que diferencia la sensibilidad al gluten de la celiaquía es que los síntomas gastrointestinales pueden ser los mismos pero en la sensibilidad no siempre existen o son más leves y sin embargo pueden presentarse en el resto del cuerpo pero con un cuadro médico mucho más leve, lo que queda claro es que siempre aparece una gran variedad de síntomas que podemos achacar a esa situación y que desaparecen en el momento que el gluten no está presente en la dieta habitual.

Como síntomas gastrointestinales puede darse diarrea, hinchazón abdominal, calambres, dolor abdominal y estreñimiento. Y sobre los sistemas hormonales que afectan al comportamiento, ocasiona desde fatiga o cansancio a aturdimiento (mente nublada), diarrea, depresión y/o trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). También se le relaciona con anemia, dolor en las articulaciones, osteoporosis, y entumecimiento en las piernas.

En la sensibilidad al gluten no se presenta la atrofia de las vellosidades del intestino delgado, algo característico en los celíacos, ni tampoco aparecen los anticuerpos anti-transglutaminasa. La respuesta inmune en los casos de sensibilidad al gluten es por lo tanto diferente y los daños que origina son menos graves y duraderos.

Cuando las pruebas de celiaquía dan negativo, y se han descartado otras enfermedades que causan inflamación intestinal como el síndrome de intestino irritable pero persisten los síntomas solo queda probar una dieta sin gluten (siempre con supervisión de profesionales de la salud) ya que en la actualidad no existen pruebas específicas que puedan detectar esta enfermedad con un simple análisis de sangre. La dieta libre de gluten también es a día de hoy la única herramienta que podemos usar como tratamiento.

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